¿En algún momento viste a alguien deslizarse por la montaña con fluidez y has planeado: "yo quiero hacer eso"? El snowboard es mucho más que un deporte; es una mezcla de adrenalina, contacto con la naturaleza y una sensación de independencia bien difícil de cotejar.
Sin embargo, los comienzos pueden ofrecer algo de respeto. ¿Qué equipo necesito? ¿Me marcho a caer bastante? ¿Por dónde empiezo? No te preocupes. En este post te traemos la guía definitiva a fin de que tu primera oportunidad sobre la tabla sea un éxito (y a fin de que las caídas sean solo una parte de la diversión).
1. La preparación física: No es necesario ser un deportista, pero asistencia
El snowboard es un deporte exigente para las piernas y el core (abdominales y lumbares). No es necesario que entrenes como un profesional, pero si semanas antes comienzas a hacer ciertas sentadillas, zancadas y ejercicios de equilibrio, tus agujetas te lo agradecerán al segundo día.
2. El equipo: ¿Rentar o comprar?
Si es tu primera vez, ni se te ocurra comprar aparato nuevo. Es preferible rentar en la propia estación de esquí por varias causas:
- Es mucho más económico.
- Te asesorarán sobre el tamaño de tabla adecuado para tu peso y altura.
- Si no te gusta el deporte (si bien lo dudaría), no habrás gastado cientos de euros.
Lo que sí tienes que llevar (o comprar):
- Ropa por capas: Utiliza el sistema de tres capas (térmica, forro polar y chaqueta impermeable).
- Pantalones impermeables: Vas a pasar bastante tiempo con el trasero en la nieve al comienzo. ¡Cerciórate de que sean de calidad!
- Protecciones: El casco es NO negociable. Si puedes, logra unas muñequeras y una protección para el coxis (culote). Te darán la seguridad que se requiere para perder el miedo a caer.
3. ¿Eres Regular o Goofy?
Antes de subirte a la tabla, precisas entender qué pie va delante.
- Regular: Pie izquierdo enfrente.
- Goofy: Pie derecho enfrente.
Un truco para saberlo: Pide a alguien que te dé un empujón despacio por la espalda. El pie que saques primero de manera natural para no caerte tiende a ser tu pie delantero.
4. Tu mejor inversión: Un profesor
Mucha gente procura estudiar por su cuenta siguiendo a amigos que saben. here Error de principiante. Tus amigos pueden comprender bastante, pero no acostumbran a tener la técnica pedagógica para enseñarte.
Contratar un profesor durante las primeras 2 o 3 horas te ahorrará horas de frustración, malas vicios y caídas superfluas. Aprenderás la postura adecuada desde el minuto uno.
5. Los primeros pasos en la nieve
Una vez con la tabla, esto es lo que practicarás:
- Ponerse las fijaciones: Vas a aprender a enganchar primero el pie delantero y a utilizar la tabla como un ancla para no salir rodando.
- El patín: Deslizarse en liso con un solo pie enganchado (tal y como si fuera un monopatín).
- El papel de caída (Diagonal): Aprender a bajar de cara o de espaldas a la montaña controlando la agilidad con los talones o las punteras de los pies.
6. Aprende a caer (y a levantarte)
Vas a caer. Bastante. Y está bien. La clave es no poner las manos rígidas para eludir lesiones de muñeca. Intenta rodar o absorber el encontronazo con el antebrazo o las nalgas.
Para levantarte, lo más simple al comienzo es ponerte de rodillas de cara a la montaña y empujarte hacia arriba, o sentarte, clavar el canto de los talones y darte un impulso fuerte.
Consejos finales para tu primer día:
- Paciencia: El primero de los días puede ser agotador, pero la curva de estudio del snowboard es rápida. Cuando haces el "clic", todo fluye.
- Hidratación y crema solar: Aunque realice frío, el sol en la montaña es muy fuerte y el ahínco físico te deshidratará.
- No te compares: Cada uno tiene su ritmo. Goza del paisaje y de los pequeños logros.
¿Estás listo para tu primera aventura en la nieve? El snowboard es un deporte que engancha y, antes que te des cuenta, vas a estar deseando que llegue el próximo invierno.
¿Tienes alguna duda sobre qué llevar o a qué estación ir? ¡Déjanos un comentario y te ayudamos!
Escrito por: Tu Amigo del Snow